Hoy, al levantarme, tenía el cuerpo como nuevo. Como siempre, un ligero dolor en la zona de la cicatriz, pero en la pierna nada de nada. Así que, levantándome pronto, hemos decidido ir hasta la casa de la abuela de mi mujer a preparar una paella. Y rica que nos salió.
Después de toda la comida, vaya delicia el sentarse a jugar al parchís y al tute, eso si, levantándome alguna que otra vez. Al final, salí a dar un paseo para mover el esqueleto y me encontré dando unos pases de futbol en un mini campo.
Al llegar a Gijón, nos pusimos todos la camiseta del Sporting y ahí que nos fuimos a una sidrería a animarlo. Para delante, para detrás, ahí que me he movido como un loco. Espero no resentirme mucho mañana, pues todo lo he hecho sin hacer movimientos bruscos (o eso creo)