Hoy, a las 6 de la mañana me he despertado con un dolor enorme en la pierna mala. En concreto, por debajo de la rodilla y justo detrás de ella. Como siempre, ya me puse en o peor y a las 12 de la mañana, después de amargar a todo el mundo y de comerme la cabeza, he llamado a la enfermera.
Pobre, que me tenga que aguantar de fin de semana, es o debe ser un suplicio. Me explico que debe ser que me pasé ayer caminando y tengo unas pocas de agujetas en esa pierna, que era la débil, y aparte un poco de mala circulación de haber estado tanto tiempo tumbado.
Pues, aunque parezca mentira, he reposado todo el día, con la espalda recta y las piernas un poco en alto y sobre las 8 de la tarde, ya los dolores se han ido marchando así que, poco a poco, me he dado un pequeño paseo, y mucho mejor. Haber como paso la noche